Dudar entre reunificar las deudas o acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad es muy habitual cuando debes dinero y te resulta imposible atender todos tus compromisos económicos.
Cuando llegas a una situación tan apurada y preocupante es muy posible que estés pensando soluciones para salir de la insolvencia.
Una de ellas puede ser reunificar deudas, pero no es una opción automática y el banco tiene que aceptar concederte un nuevo préstamo.
La otra solución es acogerte a la Segunda Oportunidad si cumples los requisitos, lo que te permite liberarte de tus deudas de forma parcial o total, según la opción que elijas.
¿Qué te interesa más?
Depende de la situación de cada uno.
En este artículo te explicamos ambas opciones, ventajas y desventajas de reunificar deudas, y por qué la Ley de Segunda Oportunidad puede ser la mejor solución para ti.
Como abogados expertos en Segunda Oportunidad podemos ayudarte a valorar tu situación y qué te interesa más para eliminar tus deudas y recuperar tu tranquilidad.
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ToggleEn qué consiste reunificar deudas
Imagínate un escenario muy habitual: estás pagando la hipoteca de tu casa, el préstamo del coche, otro préstamo para pagar la Universidad de un hijo, y las demoras en los pagos empiezan a acumularse.
Comienzas a retrasarte en las cuotas de la hipoteca, en la devolución de los préstamos personales y también tienes una deuda de tu tarjeta de crédito.
Para salir del paso pides microcréditos para “tapar agujeros”, pero llega un momento en que debes muchos minicréditos y tampoco puedes pagarlos.
La situación se te puede complicar mucho más si tienes también deudas con Hacienda o cualquier otra Administración Pública.
En una palabra: debes mucho dinero y a distintos acreedores, e incluso puede que no controles todo lo que tienes pendiente de pago.
Cuando no puedes pagar tus deudas empiezas a plantearte opciones para resolver esta situación para salir del endeudamiento.
Una de estas posibles soluciones es la reunificación de deudas.
Consiste en juntar todas las deudas, préstamos y cantidades que debes en una sola, pidiendo un préstamo nuevo que va a unir todos los pagos.
De esta forma pasas a pagar sólo una cuota mensual cada mes, que es más baja que la suma de todas las cuotas que estabas pagando hasta el momento por todas tus deudas.
Es decir, pagas una cantidad al mes menor, pero lo vas a hacer durante más tiempo.
Para reunificar tus deudas el banco tiene que darte el visto bueno, es decir, las deudas no se reunifican de manera automática y la operación tiene que aprobarse por la entidad bancaria.
Ahora bien, aunque con la reunificación sólo pagues una cuota y sea más pequeña, en realidad tu deuda total está aumentando, porque sumas a todas las que ya tenías nuevos intereses, comisiones y gastos.
Por eso la reunificación puede ser una opción cuando debes dinero, pero también puede no ser la mejor solución para tu caso, agravando tu situación y generándote una deuda aún más grande.
¿Qué ventajas tiene reunificar tus deudas?
La ventaja que más tranquilidad puede darte es poder pagar la cuota mensual resultante de reunificar todas tus deudas, que es más pequeña, en lugar de estar pagando varias cuotas de todas las deudas que tienes.
Esto te facilita cumplir con el pago puntualmente.
Sin embargo, es importante que sepas que tu deuda no se reduce por haber reunificado todos los pagos.
En realidad, vas a pagar durante más tiempo, aunque sea menos cantidad cada mes, y tienes que añadir los intereses y demás gastos de la operación de reunificación.
Reunificar deudas: cuándo te puede interesar y cuándo no es recomendable
Es posible que te preguntes si en tu caso concreto merece la pena optar por reunificar todas tus deudas o acogerte a la Ley de Segunda Oportunidad, y es que cada caso es diferente.
¿Qué debes tener en cuenta para valorar una reunificación de deudas?
✔ La estabilidad de tus ingresos
Si tienes unos ingresos estables en el tiempo y tu problema es que no puedes pagar tantas cuotas para devolver tu deuda actual podría interesarte esta solución.
Tienes que valorar si prefieres pagar una cuota más pequeña que puedas asumir con tranquilidad a cambio de hacerlo durante más tiempo y por una deuda mayor contando intereses y gastos de la operación.
Así tus gastos mensuales son menores y mientras pagues puntualmente evitas requerimientos de tus acreedores y que te puedan embargar una transferencia o encontrarte con un embargo de tu nómina.
✔ El importe de tu deuda
Cuando tu deuda no es muy grande y tu problema es pagar porque las cantidades adeudadas superan tus ingresos mensuales puedes valorar la reunificación.
No obstante, siempre debes tener en cuenta los gastos asociados a esta operación, como puede ser el estudio de la misma o la cancelación anticipada de los préstamos que ya tenías para unificarlos en uno sólo.
Nunca debes optar por la reunificación de deudas si no tienes una estabilidad en tus ingresos.
Por ejemplo, si te han despedido y estás en el paro, has tenido que cerrar tu negocio o tienes unos ingresos variables y esporádicos no te interesa reunificar tus deudas.
Debes valorar los riesgos que supone la reunificación porque pagas una cuota menor, pero asumes una deuda mayor a largo plazo, y esto puede llevarte a una situación muy complicada si no tienes ingresos estables para asegurar su pago puntual.
Mucho cuidado si en esta situación decides ampliar la hipoteca para poder reunificar tus deudas y abonar una cuota menor.
Aquí tu problema será mayor si no pagas la hipoteca porque te pueden embargar tu casa si no cumples con el pago de la cuota mensual.
Reunificar deudas: requisitos que te van a pedir y gastos de la operación
Cada banco tiene sus propios requisitos y todos van a estudiar la operación para valorar su viabilidad, que es más fácil cuando la mayoría de tus deudas están en el mismo banco.
Estos son algunos de los requisitos más habituales que van a exigir las entidades bancarias:
✔ No figurar en ninguna lista de morosos: si ya estás en alguna de ellas el banco va a desconfiar de que puedas pagar puntualmente la nueva cuota del préstamo con la deuda unificada.
✔ No tener cantidades impagadas, lo que suele ser difícil porque lo habitual es haber empezado ya a retrasarte con los pagos.
✔Acreditar que tienes capacidad para pagar el nuevo préstamo, es decir, que dispongas de un contrato de trabajo que garantice una entrada segura de dinero o tengas unos ingresos estables.
✔ Disponer de una vivienda que pueda ponerse como garantía del préstamo nuevo, o contar con la ayuda de otra persona que te avale: esto facilita la operación.
¿Me pueden reunificar las deudas si tengo impagos?
Las entidades bancarias son muy reacias a concederte la reunificación de deudas cuando ya tienes impagos.
Si es tu caso debes pensar muy bien si tu solución al endeudamiento es reunificar la deuda, porque puedes meterte en una situación económica más grave de la que ya tienes.
En estos casos de impagos donde los bancos no suelen aceptar una reunificación se suele acudir a empresas especialistas en analizar situaciones de endeudamiento como la tuya.
Estas empresas van a buscarte soluciones para reunificar tus deudas, pero debes tener mucho cuidado con los intereses que te ofrecen en la operación, que suelen ser elevados.
¿Qué gastos implica reunificar mis deudas?
Cualquier operación de reunificación conlleva una serie de gastos que debes valorar, aunque no hay un importe fijo y todo depende de cada situación concreta, el importe de tus deudas y el banco o entidad con quien hagas el proceso.
Suele ser habitual tener gastos como estos:
➯ Comisiones, que pueden ser por cancelar anticipadamente préstamos que vas a unificar y los derivados de la apertura del préstamo nuevo con la deuda unificada.
➯ Notario y gestoría, cuyos honorarios dependen de los trámites que tengan que hacerse
➯ Cuando hay una hipoteca debes tener en cuenta los gastos asociados a la tasación del inmueble y los impuestos.
➯ Si realizas la operación con una empresa financiera que no es una entidad bancaria tendrás que abonar sus honorarios por tramitarte la reunificación de deudas.
¿Se pueden reunificar todo tipo de deudas?
NO, no todas las deudas que tienes pueden reunificarse.
Por ejemplo, si tienes deudas por créditos públicos no entrarían dentro de la reunificación.
Estas son, por ejemplo, las que debes a Administraciones Públicas como la Seguridad Social o Hacienda.
Puedes acumular impagos de tu cuota de autónomos o no tener al día el pago de los seguros sociales de los trabajadores a tu cargo.
Lo mismo ocurre con las deudas que puedas tener con proveedores o particulares que no sean entidades bancarias o privadas.
Todas estas deudas no se pueden reunificar, si bien podrías pedir en el caso de créditos públicos un aplazamiento dentro de los plazos que te dan las Administraciones Públicas para hacerlo.
Si estás fuera de plazo hay una alternativa mejor, que además te permite eliminar en todo o en parte las deudas que tienes: la Ley de Segunda Oportunidad.
¿Es mejor reunificar deudas o acogerme a la Ley de Segunda Oportunidad?
La Ley de Segunda Oportunidad es la mejor alternativa a la opción de reunificar deudas, y tiene muchas más ventajas porque te permite liberarte de tus deudas de forma total o parcial según la opción que elijas.
Si eres persona física (autónomo, empresario o particular) este mecanismo legal es la mejor solución para salir de una situación puntual de endeudamiento.
¿Qué debes saber?
- Acogerte a la Segunda Oportunidad no tiene nada que ver con reunificar deudas, ni con bancos ni con entidades financieras.
- Se trata de una herramienta legal pensada para salir de una situación de endeudamiento puntual que te impide cumplir con tus obligaciones económicas.
¿Cuáles son sus grandes ventajas frente a una reunificación de deudas?
➯ Primero, si optas por reunificar tus deudas al final lo que haces es pagar más dinero (intereses, comisiones, gastos…).
En cambio, con la Ley de Segunda Oportunidad lo que consigues es eliminar parte o toda tu deuda, que se te perdona, para volver a empezar de nuevo.
➯ Segundo, hay bastantes deudas que no puedes incluir en la reunificación, desde los créditos públicos hasta las de proveedores o particulares, entre otras.
En cambio, son muy pocas las deudas no exonerables con la Ley de Segunda Oportunidad, y están recogidas en la Ley.
➯ Tercero, la reunificación nunca es recomendable si tienes una gran cantidad de deuda y cuentas con impagos o embargos, porque va a ser muy difícil que puedas pagar la nueva cuota resultante de reunificarlas y no te van a conceder el nuevo préstamo.
En cambio, con la Ley de Oportunidad puedes quitarte en todo o en parte deudas por importe de hasta 5 millones de euros.
➯ Cuarto, si reunificas tus deudas y luego no puedes pagar la nueva cuota, te vas a endeudar más aún y no te libras de que te reclamen judicialmente la deuda, pudiendo incluso embargarte.
Con la Segunda Oportunidad cancelas tus deudas de forma parcial o total: esas deudas desaparecen y tus acreedores no te las pueden volver a reclamar.
Más ventajas de acogerte a la Ley de Segunda Oportunidad
Cada vez más personas consiguen liberarse de sus deudas utilizando este mecanismo legal, y ya hay muchos casos de éxito de cancelación de deudas con la Ley de Segunda Oportunidad.
Esto es lo que debes conocer:
✔ Si cumples los requisitos de la Ley de Segunda Oportunidad puedes acogerte a ella para salir de tu situación de endeudamiento.
✔ Es un procedimiento judicial donde pides a un Juez que acuerde perdonarte (exonerarte) parte o todas tus deudas porque pasas por un mal momento económico y no puedes pagarlas.
✔ Los embargos y procedimientos ejecutivos se paralizan una vez solicitas este mecanismo legal: es posible parar un embargo judicial con la Ley de Segunda Oportunidad.
✔ Sales de todos los ficheros de morosos, lo que te permite volver en su momento a pedir financiación si lo necesitas para empezar de nuevo.
✔ Desde septiembre de 2022 el proceso es mucho más sencillo, menos costoso y más rápido, gracias a las novedades en la Ley de Segunda Oportunidad introducidas por la reforma de la Ley Concursal.
✔ Tienes dos opciones con esta Ley, que debes valorar para elegir la que mejor te venga:
- Cancelación total de tus deudas con liquidación de tu patrimonio incluyendo tu vivienda habitual.
- Cancelación parcial, no pierdes tu vivienda y a cambio planteas un plan de pagos a tus acreedores que puedas cumplir.
Si te estás preguntando si es fiable la Ley de Segunda Oportunidad, y cómo es posible que se te “perdonen” tus deudas sin más, podemos asegurarte que funciona y es absolutamente legal.
Resumiendo:
➯ Nuestra recomendación es NO optar por una reunificación de deudas salvo que debas una cantidad pequeña y puedas pagar la cuota del nuevo préstamo con tranquilidad y sin volver a endeudarte.
➯ Con la Ley de Segunda Oportunidad tus deudas se cancelan de forma parcial o total para toda la vida, desaparecen, y así puedes empezar una nueva vida libre del endeudamiento.
¿No sabes si en tu caso concreto es mejor reunificar deudas o acogerte a la Ley de Segunda Oportunidad?
Recuerda que no hay dos personas con una misma situación económica, por eso es necesario conocer tu historia para poder asesorarte sobre la mejor opción para ti.
Si tienes dudas y quieres resolverlas estamos seguros de poder ayudarte a elegir lo que más te conviene valorando tu caso de forma personalizada.
En NO QUIERO DEUDAS trabajamos con un objetivo: conseguir cada día un nuevo caso de éxito de cancelación de deuda para ayudar cada vez a más personas a empezar otra vez-
Nuestra firma legal agrupa despachos de abogados especialistas en Segunda Oportunidad en Madrid, Barcelona, Oviedo, Cáceres y Málaga, y nos dedicamos a resolver crisis económicas y situaciones de endeudamiento como la tuya.
Puedes contactarnos para una consulta gratis y sin compromiso: queremos conocerte, ayudarte, y que seas nuestro próximo caso de éxito.