Cuando las deudas se acumulan y ves que ya no puedes hacer frente a préstamos, tarjetas, créditos y otras obligaciones económicas posiblemente te preguntes si hay alguna forma legal de salir de esa situación.
La respuesta es SÍ, y se trata de la “exoneración del pasivo insatisfecho” (EPI), el mecanismo de la Ley de Segunda Oportunidad que permite a una persona física liberarse de las deudas que no puede pagar y que pueden cancelarse legalmente.
Es muy posible que no sepas si pueden cancelarse todas las deudas, si vas a perder los bienes que tienes o si puedes pedir la EPI si tienes ingresos o una vivienda.
La respuesta depende de cada situación porque la Ley de Segunda Oportunidad no funciona igual para todo el mundo.
Hay que analizar qué deudas tienes, tus ingresos, tu patrimonio y tus circunstancias personales para saber qué parte de tus deudas puede quedar exonerada y qué opción de las que ofrece la Segunda Oportunidad es mejor para ti.
Si has buscado información sobre este mecanismo legal es muy probable que encuentres contenidos que hablan del antiguo BEPI, que ya no se llama así porque la regulación cambió con la reforma concursal de 2022.
Actualmente hablamos de EPI y la Ley contempla dos vías principales para obtenerla: mediante un plan de pagos o mediante la liquidación de la masa activa.
En este artículo te explicamos de forma sencilla qué es realmente la EPI, quién puede solicitarla, qué deudas pueden cancelarse, qué ocurre con la vivienda y qué puedes esperar después de conseguir la cancelación de tus deudas.
Resumen de este artículo:
- La EPI permite cancelar las deudas que legalmente pueden ser exoneradas si eres persona física y cumples los requisitos que indica la Ley.
- No es necesario que todas las personas con deudas liquiden su patrimonio, hay una opción que permite conservarlo utilizando la vía del plan de pagos.
- Tener ingresos o una vivienda no te impide automáticamente acceder a la EPI para cancelar tus deudas.
- Aunque casi todas las deudas pueden cancelarse hay algunas que no se cancelan y otras se pueden cancelar de forma parcial, como son las deudas públicas (por ejemplo, las de Hacienda o las de la Seguridad Social).
- La antigua figura del BEPI fue sustituida por la regulación actual de la EPI tras la reforma concursal de 2022.
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Toggle¿Qué es la “exoneración del pasivo insatisfecho” o EPI?
La exoneración del pasivo insatisfecho (conocida como EPI) es el mecanismo de la Ley de Segunda Oportunidad que permite a personas físicas liberarse de las deudas que no pueden pagar y que legalmente pueden ser exoneradas.
Dicho de forma sencilla, si estás en una situación de insolvencia y no puedes hacer frente a todas sus obligaciones económicas la Ley de Segunda Oportunidad te permite cancelarlas y que ya no te las puedan exigir tus acreedores.
De ahí viene la expresión “exonerar el pasivo insatisfecho”.
“Pasivo” se refiere al conjunto de deudas y obligaciones económicas, mientras que “insatisfecho” significa aquella parte que tienes pendiente de pago.
La EPI no es, por tanto, simplemente una reducción de cuotas o un aplazamiento.
Su objetivo es que cuando se cumplen los requisitos establecidos por la Ley determinadas deudas que tienes queden definitivamente fuera de tu obligación de pago.
La regulación actual se encuentra principalmente en los artículos 486 y siguientes del Texto Refundido de la Ley Concursal.
¿EPI y BEPI son lo mismo?
Si has buscado información sobre la Ley de Segunda Oportunidad, probablemente hayas encontrado otra expresión: BEPI, que significa “Beneficio de exoneración del pasivo insatisfecho”.
La reforma de la Ley Concursal introducida por la Ley 16/2022 sustituyó la antigua regulación y pasó a hablar de exoneración del pasivo insatisfecho o EPI.
Por eso, si encuentras información antigua sobre el BEPI ten en cuenta que hace referencia a una normativa anterior que ya no funciona exactamente igual.
Es importante conocer cómo funciona la Ley de Segunda Oportunidad para despejar tus dudas y saber cómo el proceso legal de cancelación de deudas.
¿Quién puede conseguir la exoneración del pasivo insatisfecho?
Pueden solicitar la EPI las personas físicas, sean particulares, autónomos o empresarios, que se encuentren en situación de insolvencia y cumplan los requisitos establecidos por la Ley Concursal.
Tener ingresos, trabajar por cuenta propia o tener patrimonio no impide por sí mismo que puedas solicitar la exoneración.
Estos son los puntos clave que hay que estudiar:
- Tu situación concreta de insolvencia.
- El origen y la naturaleza de las deudas que tienes.
- Tus ingresos actuales y los previsibles.
- El patrimonio que puedas tener.
- Tus circunstancias personales y económicas.
- Si cumples los requisitos de la Ley de Segunda Oportunidad.
La Ley exige además que el deudor reúna las condiciones relacionadas con la buena fe y establece determinadas situaciones que pueden impedir el acceso a la exoneración.
Por eso debes recordar que la viabilidad de cada caso depende de cómo encajen todas las circunstancias de tu situación económica y particular dentro de la Ley.
La importancia de ser deudor de buena fe
La buena fe no significa simplemente “haberlo pasado mal” o tener intención de pagar las deudas.
La Ley Concursal establece determinadas condiciones que deben cumplirse para poder solicitar la exoneración.
Entre ellas se encuentra el haber sido honesto y actuar con diligencia, es decir, que no has podido evitar la situación de insolvencia a pesar de haber actuado con un buen hacer.
Ser deudor de buena fe es un requisito clave para poder acogerte a la Segunda Oportunidad y pedir la EPI, y para tu tranquilidad la mayoría de los deudores lo cumple.
¿Qué deudas pueden cancelarse con la EPI?
La EPI te permite cancelar préstamos, tarjetas de crédito, minicréditos, deudas con proveedores y otras deudas que pueden cancelarse por Ley.
Sin embargo, no todas las deudas son exonerables y pueden cancelarse, porque algunas tienen un régimen específico.
Saber qué deudas se pueden cancelar con la Ley de Segunda Oportunidad es importante para que tengas claro que la mayoría se cancelan, pero hay excepciones.
Te dejamos un pequeño resumen con los tipos de deudas más habituales y si pueden o no exonerarse:
| Tipo de deuda | ¿Puede exonerarse? |
|---|---|
| Préstamos personales | Sí, con carácter general |
| Tarjetas de crédito | Sí, con carácter general |
| Minicréditos | Sí, con carácter general |
| Deudas con proveedores | Pueden ser exonerables |
| Determinadas deudas profesionales | Pueden ser exonerables |
| Deudas con Hacienda y Seguridad Social | Sí, pero sólo en parte |
Es importante no confundir tener una determinada deuda con tener garantizada su exoneración.
La naturaleza concreta del crédito y su clasificación influyen en la cancelación que vayas a solicitar.
Por ejemplo, las deudas con Hacienda tienen una regulación específica al ser crédito público, por lo que se tratan con unos límites específicos.
La jurisprudencia del Tribunal Supremo en sentencias de 2026 indica que los créditos públicos que tengan carácter subordinado reciben un tratamiento distinto de los créditos públicos ordinarios o privilegiados.
Por eso si tienes deudas con Hacienda, Seguridad Social u otras Administraciones es importante revisar cómo está compuesto y clasificado ese crédito, porque puedes cancelar una parte, pero no la totalidad.
¿Qué deudas no pueden exonerarse?
No todas las deudas que tengas pueden cancelarse utilizando la Ley de Segunda Oportunidad.
La Ley Concursal establece excepciones de deudas no exonerables con la Ley de Segunda Oportunidad, como son:
- Deudas por impago de la pensión alimenticia.
- Responsabilidad civil derivada de delito.
- Deudas por responsabilidad civil por muerte o daños personales.
- Determinadas sanciones y multas.
- Costas y gastos judiciales derivados de la propia solicitud de exoneración.
- Algunos créditos con garantía real.
Aparte debes tener en cuenta el régimen específico aplicable al crédito público (como las deudas que tengas con Hacienda o la Seguridad Social), que sólo se pueden cancelar en parte.
Esto no significa que si tienes alguna deuda de este tipo no puedas pedir la Ley de Segunda Oportunidad.
Únicamente debes tener en cuenta que la mayoría de deudas se pueden cancelar, pero que hay algunas muy concretas que no pueden exonerarse.
¿Cómo se consigue la exoneración del pasivo insatisfecho?
La EPI puede obtenerse actualmente por dos vías: con cancelación parcial y plan de pagos sin necesidad de liquidar previamente todo tu patrimonio, o con cancelación total liquidando la masa activa (tus bienes y patrimonio).
La elección y viabilidad de una u otra opción depende siempre de tus circunstancias personales, económicas y financieras.
Exoneración mediante un plan de pagos
El plan de pagos permite solicitar la exoneración sin liquidar previamente todo el patrimonio, facilitando que puedas conservar tus bienes.
Con esta vía solicitas la exoneración sin tener que liquidar previamente todo el patrimonio, lo que te puede permitir en muchos casos conservar tu vivienda habitual.
El plan de pagos es personalizado, se adapta a tus circunstancias, y tiene que ser realista para que puedas cumplirlo.
Con esta opción pagas una parte de las deudas a tus acreedores y a la vez vas a cancelar las que no puedes pagar, pudiendo, además, conservar tu patrimonio.
El plazo general del plan es de 3 años, pero pueden ser 5 años si optas por mantener tu vivienda habitual o cuando los pagos dependen de la evolución de tus ingresos y recursos.
Exoneración tras la liquidación del patrimonio
Elegir esta vía supone la cancelación total de tus deudas con la liquidación de tu patrimonio.
Es la opción más rápida y recomendable cuando tienes mucha deuda, no tienes posibilidad de cumplir con un plan de pagos o incluso no tienes casa o si la tienes prefieres perderla.
Ambas opciones se recogen en el artículo 486 de la Ley Concursal, y lo más importante que debes entender es que elegir una u otra opción depende de tus circunstancias particulares.
Para decidirte por una modalidad u otra hay que valorar, por ejemplo, si tienes ingresos o no, el patrimonio que tengas, la cuantía de tus deudas y si tienes vivienda.
¿Puedo conseguir la EPI sin perder mi vivienda?
Sí, en determinados casos es posible conseguir la EPI sin perder la vivienda habitual.
Sabemos que si tienes una casa lo más probable es que te preguntes si puedes perder tu vivienda con la Ley de Segunda Oportunidad.
Pues bien, el hecho de disponer de una vivienda en propiedad no impide que puedas solicitar la Ley de Segunda Oportunidad.
Para saber si puedes conservarla hay que analizar entre otros factores:
- El valor de la vivienda.
- La hipoteca que tengas pendiente de pago.
- El resto del patrimonio de que dispongas.
- La modalidad de exoneración elegida.
- Tu situación económica y financiera.
- Si tienes ingresos y si podrías cumplir con un plan de pagos.
Precisamente la modalidad del plan de pagos es la mejor opción para conservar la vivienda habitual.
¿Qué ocurre después de obtener la exoneración?
Una vez concedida la EPI, los acreedores afectados por la exoneración no pueden reclamarte el pago de esas deudas canceladas, salvo en los supuestos excepcionales previstos legalmente.
Además, la Ley contempla expresamente la actualización de los sistemas de información crediticia en relación a las deudas exoneradas.
Esto significa que vas a poder salir de los ficheros de morosidad.
Como deudor puedes solicitar testimonio de la resolución judicial para pedir directamente la actualización de los registros de morosos.
Sabemos que para muchos deudores saber qué pasa después de la Ley de Segunda Oportunidad les da mucha tranquilidad, porque ya conocen lo que ocurre en el procedimiento legal.
La EPI, en definitiva, te permite dejar atrás una parte o la totalidad de las deudas que no podías pagar para empezar a recuperar progresivamente tu normalidad financiera.
¿La exoneración del pasivo insatisfecho es definitiva?
Sí, las deudas que han quedado exoneradas dejan de ser exigibles y tus acreedores no te las pueden reclamar, pero la Ley contempla determinados supuestos excepcionales donde la exoneración podría ser revocada.
Por ejemplo, tus acreedores pueden solicitar la revocación si se descubre que ocultaste bienes, derechos o ingresos.
También hay otros supuestos relacionados con una mejora sustancial de tu situación económica por herencias, legados, donaciones o juegos de azar durante los tres años siguientes a la exoneración con liquidación o mediante plan de pagos.
Recuerda que no debes nunca ocultar información, sino todo lo contrario: actuar con transparencia durante todo el procedimiento legal es fundamental.
¿Cuánto tarda en conseguirse la exoneración?
No existe un plazo único para conseguir la EPI: el tiempo depende de la modalidad que elijas, la complejidad del procedimiento legal y tus circunstancias económicas y patrimoniales como deudor.
Por ejemplo, no es lo mismo que pidas la exoneración sin que haya patrimonio que liquidar a tener numerosos bienes y sea necesario liquidarlos para cancelar tus deudas.
En el caso del plan de pagos, además, la duración legal del propio plan puede ser de tres o cinco años según las circunstancias previstas por la Ley, lo que también condiciona los tiempos de tramitación.
Por eso no hay una sola respuesta si te preguntas cuánto tarda la Ley de Segunda Oportunidad.
¿Cómo saber si puedes conseguir la exoneración de tus deudas?
Para saber si puedes conseguir la EPI no basta con calcular cuánto debes.
Hay que analizar el tipo de deudas, tus acreedores, ingresos, patrimonio, vivienda, hipoteca y circunstancias personales para comprobar qué opción de las que ofrece la Ley de Segunda Oportunidad es la mejor en tu caso.
Es fundamental valorar tu situación en su conjunto, lo que incluye estudiar con ayuda legal:
- Qué tipo de deudas tienes y cuánto debes a cada uno de tus acreedores.
- Qué ingresos tienes actualmente.
- Qué patrimonio posees.
- Si tienes vivienda e hipoteca.
- Si eres particular, autónomo o empresario.
- Qué circunstancias personales tienes que podrían afectar al procedimiento.
- Si cumples los requisitos para pedir la Segunda Oportunidad.
Y aquí es donde el asesoramiento legal de abogados y economistas expertos en insolvencia tiene una importancia clave.
Cuando llevas meses o incluso años intentando pagar unas deudas que te resultan imposibles de cubrir y lo sabes, es normal pensar que no hay solución.
Lo importante y más difícil es reconocer que por tu cuenta es imposible salir de la situación de endeudamiento, y después dar el paso de asesorarte para recibir ayuda.
Los especialistas en insolvencia estudiamos tu situación completa, valoramos la mejor vía para solicitar la EPI y te explicamos con números y documentos qué opciones tienes para liberarte de tus deudas.
En NO QUIERO DEUDAS te escuchamos y estudiamos tu caso de forma individual porque sabemos que porque del endeudamiento no hay sólo una cifra: hay una persona que necesita ayuda para recuperar el control económico de su vida.
Te animamos a contarnos tu historia para resolver tus dudas y hacernos todas las preguntas que tengas en una consulta inicial gratuita y sin compromiso.
Preguntas frecuentes sobre la Exoneración del Pasivo Insatisfecho
¿La EPI permite cancelar todas las deudas?
No, la EPI permite exonerar las deudas que cumplen las condiciones legales, pero hay algunas deudas que no pueden exonerarse o que tienen un tratamiento específico.
¿Puedo conseguir la EPI si tengo ingresos?
Sí, tener ingresos no impide por sí mismo conseguir la EPI.
Tu situación económica determinará si puede plantearse, por ejemplo, un plan de pagos y cómo debes tramitar el procedimiento.
¿Puedo obtener la exoneración si tengo una vivienda?
Sí, tener una vivienda no significa automáticamente que vayas a perderla si decides acogerte a la Ley de Segunda Oportunidad.
Habrá que estudiar su valor, la hipoteca pendiente de pago, el resto de patrimonio que tengas y la modalidad de exoneración que más te conviene.
¿Se pueden exonerar las deudas con Hacienda y Seguridad Social?
Las deudas con Hacienda y Seguridad Social tienen un tratamiento específico y están sometidas a límites legales.
Es posible cancelar hasta 20.000 euros de deuda pública (hasta 10.000 con Hacienda y otros 10.000 con la Seguridad Social), si bien esto puede cambiar en breve.
Por eso es especialmente importante analizar qué deuda pública tienes y valorar la parte que puede quedar exonerada.
¿La exoneración de las deudas es definitiva?
Las deudas que han quedado exoneradas dejan de ser exigibles, aunque la Ley contempla determinados supuestos excepcionales de revocación.
¿Pueden reclamarme una deuda después de haber sido exonerada?
Los acreedores afectados por la exoneración no pueden reclamarte su pago, salvo en los supuestos de revocación previstos legalmente.
Las deudas que no hayan sido exoneradas mantienen su régimen de reclamación.
En definitiva: la EPI puede ser el comienzo de una nueva etapa, pensada para que una persona física en una situación de insolvencia pueda dejar atrás sus deudas y recuperar la posibilidad de empezar de nuevo sin la carga del endeudamiento.
Fuentes jurídicas
- La base normativa principal es el Texto Refundido de la Ley Concursal, especialmente sus artículos 486 y siguientes, en la redacción vigente tras la reforma de 2022.
- También resulta relevante la Ley 16/2022, de 5 de septiembre, que modificó el régimen de exoneración y sustituyó la antigua configuración del BEPI por la actual EPI.
- Para el tratamiento del crédito público en 2026 destaca la doctrina reciente del Tribunal Supremo que matiza el tratamiento de los créditos públicos subordinados frente a los límites del artículo 489.1.5. TRLC.