Hemos concluido un nuevo caso de éxito de cancelación de deudas con la Ley de Segunda Oportunidad que ha supuesto para nuestra clienta salir de su endeudamiento.
Cualquier persona puede sufrir un revés puntual en su vida que suponga un grave problema de insolvencia.
En No Quiero Deudas sabemos lo difícil que resulta salir de esta situación, sobre todo cuando las deudas se siguen acumulando y a pesar de tus esfuerzos no eres capaz de cumplir con tus obligaciones económicas.
La Ley de Segunda Oportunidad se ha convertido en el mecanismo legal para ayudar a quienes, como tú, pasan por un momento financiero delicado.
Esta es la historia de Ana (nombre ficticio), y cómo ha conseguido liberarse de una deuda de 28.650 euros.
Tú también puedes conseguir el perdón de tus deudas utilizando la Segunda Oportunidad, y ser nuestro próximo caso de éxito.
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ToggleLa cancelación de deudas con la Ley de Segunda Oportunidad es real y funciona
Deber dinero es una de las peores experiencias que puede ocurrir a cualquier persona.
Todos podemos tener una época complicada, aunque hagamos lo posible por ser buenos pagadores.
Un negocio que no sale bien, concertar préstamos creyendo que se pueden pagar cuando en realidad no podemos asumirlos, y así poco a poco ver cómo se incrementa nuestra deuda.
En la mayoría de los casos el deudor no actúa de forma negligente, sino que se ve abocado a esa situación por las circunstancias personales o económicas.
Sabemos cómo las crisis recientes han provocado el cierre de muchos pequeños negocios, sobre todo de autónomos, y también cómo muchos particulares se han endeudado porque las cosas no han salido como esperaban.
Aunque pueda parecerte que no hay forma de salir de un problema de insolvencia, hay una solución legal que te permite tener, de verdad, una segunda oportunidad.
Todavía hay quienes tienen muchas dudas sobre si es fiable la Ley de Segunda Oportunidad, y es normal, porque cuesta pensar que puedan perdonarte sin más tus deudas.
Muchos de nuestros clientes pensaban así al principio, y sigue habiendo mucho desconocimiento sobre qué obligaciones económicas se exoneran y qué deudas no son exonerables con la Ley de Segunda Oportunidad.
¿Cómo sé si yo puedo beneficiarme de la Ley de Segunda Oportunidad?
Primero debes saber es que no puede solicitar la exoneración cualquiera, ni tampoco todos los tipos de deudas pueden perdonarse.
Este mecanismo legal está dirigido sólo a particulares, autónomos y empresarios que pasan por una situación de insolvencia.
Si eres empresa tienes que acudir a otra vía legal que es el concurso de acreedores.
Es necesario cumplir una serie de requisitos que la Ley de Segunda Oportunidad exige, pero en la mayoría de los casos los deudores de buena fe cumplen con ellos.
Por otro lado, a muchas personas les preocupa cómo saber si tienen deudas a su nombre, y cuáles de todas ellas pueden exonerarse con la Segunda Oportunidad.
En este sentido siempre recomendamos consultar tu situación concreta con abogados expertos en esta materia, quienes van a ayudarte a valorar si en tu caso concreto puedes beneficiarte de esta Ley.
Como sin duda imaginas puedes deber dinero de muchas formas: desde deudas de la tarjeta de crédito hasta deudas con Hacienda, que preocupan especialmente a cualquier persona.
Es posible que ya hayas tenido requerimientos de pago, o incluso tus acreedores te hayan reclamado judicialmente y te hayas encontrado con un embargo de tu nómina o te hayan quitado dinero de tu cuenta bancaria.
Pues bien, la buena noticia es que la mayoría de tus obligaciones económicas van a poder cancelarse en todo o en parte con la Ley de Segunda Oportunidad.
Sea cual sea el importe de las cantidades que debas, si no puedes pagar tus deudas te recomendamos que te asesores legalmente para valorar tu caso.
Eso es lo que hizo Ana, uno de nuestros últimos casos de éxito, y hoy puede respirar tranquila sabiendo que sus deudas han sido canceladas.
La historia de endeudamiento de Ana
Ana es una de tantas personas que se encontró con una situación económica insostenible que no podía controlar y que cada vez se hacía más complicada.
Su historia es la de una madre que ha llegado al límite de sus posibilidades intentando ayudar a su familia a salir adelante.
Ana es de Ecuador, está divorciada y tiene cuatro hijos, tres de los cuales residen en su país de origen.
Como tantas personas, Ana llegó a España buscando nuevas oportunidades.
En Ecuador sus seres queridos vivían en una situación económica muy difícil por las precarias condiciones de vida que se han experimentado en dicho país.
Pero, además, todo se complicó más por la pandemia global de Covid-19, que afectó seriamente a la vida diaria de sus familiares en Ecuador, tanto en el ámbito profesional como por diferentes problemas de salud.
Para poder ayudarles, Ana enviaba periódicamente dinero para que su familia pudiera hacer frente a la complicada situación económica que estaban viviendo.
Su actividad profesional en España tampoco le permitía ayudar con holgura: Ana trabajaba por cuenta ajena, como había hecho toda su vida, en dos empresas de limpieza con contratos indefinidos a tiempo parcial, desde 2001 y 2008 respectivamente.
En ambas desempeñaba la labor de limpiadora, cobrando un sueldo de 1200 euros en una de ellas y 300 euros netos al mes en la otra.
Como es fácil imaginar, con apenas 1.500 euros de sueldo al mes resultaba complicado vivir en España y a la vez ayudar a su familia de Ecuador.
Pagar deudas asumiendo nuevas deudas: el riesgo de los pequeños préstamos personales
Como su trabajo no le reportaba lo suficiente para enviar dinero a sus seres queridos, Ana decidió pedir varios microcréditos, y con las cantidades que le prestaban ayudaba a su familia.
Durante un tiempo cumplió con diligencia las obligaciones de pago contraídas, pero las necesidades de sus familiares iban en aumento, lo que se unía al pago puntual de los préstamos solicitados.
Ante este panorama Ana decidió solicitar más créditos, que devengaban importantes intereses, en un intento de ir “tapando agujeros”, pero no le salió bien y poco a poco iba incrementando sus compromisos económicos.
De esta forma fue entrando sin darse cuenta en una espiral de endeudamiento que se hizo insostenible: las deudas generaban nuevas deudas, los gastos superaban a los ingresos, y pese a sus esfuerzos, cada día que pasaba las cantidades debidas seguían creciendo.
De esta forma, y a pesar de sus dos empleos, llegó un momento en que Ana no pudo hacer frente a los numerosos compromisos económicos que tenía.
Así tramitamos la cancelación de deudas de Ana con la Ley de Segunda Oportunidad
Ana vino a nuestro despacho especialista en Ley de Segunda Oportunidad en Madrid en una situación desesperada.
Había escuchado hablar de este mecanismo legal, pero no sabía si podía utilizarlo y tampoco qué deudas podía cancelar con la Ley de Segunda Oportunidad.
Sus miedos eran los normales de cualquier persona que debe dinero:
¿Qué podía pasarle si seguía sin pagar?
¿Si le embargaban su sueldo por las deudas de qué iba a vivir?
¿Qué pasaría con su familia de Ecuador, que dependía de ella para su subsistencia?
Valoración del endeudamiento de Ana y cumplimiento de los requisitos de la Ley de Segunda Oportunidad
El equipo legal de NO QUIERO DEUDAS escuchó la historia de Ana y le pidió la documentación que hacía falta para valorar su caso.
Era necesario comprobar que si cumplía los requisitos exigidos por la Ley para poder hacer la solicitud al Juzgado:
✔ Al ser persona física estaba dentro del colectivo a quien se dirige esta herramienta legal.
✔ Quedaba acreditado que había llegado a una situación de insolvencia porque ya no podía pagar a sus acreedores.
✔ Cumplía también el requisito de ser deudora de buena fe, dado que, pese a sus intentos para evitar el endeudamiento, Ana había llegado al punto de ser incapaz de atender los pagos pendientes.
✔ Debía dinero a más de dos entidades, ya que había pedido varios microcréditos a los que no podía hacer frente.
✔ No superaba los cinco millones de deuda sin pagar, cumpliendo también este requisito.
✔ Nunca se había acogido antes a la Ley de Segunda Oportunidad.
Después de comprobar que Ana cumplía todas las condiciones exigidas por esta herramienta legal, le dimos la buena noticia: podía liberarse de sus deudas solicitando en el Juzgado el llamado “concurso de persona física”.
Y eso es lo que hicimos.
Solicitud al Juzgado de Madrid y resolución del Juez
Informamos a Ana de todo el proceso legal y resolvimos todas sus dudas, y una vez preparados los documentos necesarios, pedimos en el Juzgado Mercantil de Madrid, lugar de residencia de nuestra clienta, la “solicitud de exoneración del pasivo insatisfecho”.
El escrito presentado en los Tribunales contaba su historia, las circunstancias por las que había llegado a la situación de insolvencia, y la deuda cuyo perdón se pedía al Juez.
Junto a la solicitud aportamos los documentos que justificaban la petición de acogerse a la Segunda Oportunidad.
Entre ellos incluimos su Certificado de empadronamiento, su vida laboral, los justificantes del sueldo que percibía para las dos empresas donde trabajaba, y el desglose de la deuda pendiente de pago (préstamos contraídos, cantidades pendientes, intereses devengados…).
¿Qué dijo el Juez?
Mediante Auto de 10 de junio de 2024, el Juez del Juzgado de lo Mercantil nº 11 de Madrid acordó conceder a Ana el perdón de una deuda de 28.650 euros, liberándola del pago de esta cantidad debida.
En el Auto el Juez indicaba:
➯ Que Ana había solicitado la exoneración del pasivo insatisfecho en tiempo y forma.
➯ Que ninguno de sus acreedores había formulado oposición al reconocimiento de este derecho.
➯ Que una vez revisado el expediente había comprobado que Ana era deudora de buena fe, además de no disponer de bienes o patrimonio para embargar.
➯ Que se habían aportado con la solicitud de concurso una relación de créditos que podían perdonarse, al no haber ninguna deuda de las incluidas en la Ley como no exonerables.
➯ Que procedía conceder a Ana el beneficio de la exoneración, liberándola de los créditos indicados en su solicitud, así como cualquier otro nacido y vencido con anterioridad a la resolución del Juez, siempre que no fueran de los no exonerables.
➯ Que los acreedores de Ana cuyos créditos se perdonaban con la Segunda Oportunidad ya no podían reclamarle cantidad alguna, ni ejercer ninguna acción para intentar cobrarlos.
De esta forma, Ana quedaba liberada de su deuda y pudo quedarse tranquila: había conseguido el perdón de las cantidades que no podía pagar y salía así de la insostenible situación económica que tenía.
Así concluye el Auto del Juez liberando a nuestra clienta de la deuda pendiente:
Aquí te dejamos el Auto del Juez completo si quieres leer toda la resolución.
¿Te sientes identificado/a con Ana?
¿Tienes una historia similar y necesitas ayuda para salir de tu endeudamiento?
Tenemos otros muchos casos de éxito de cancelación de deudas con la Ley de Segunda Oportunidad, y tú puedes ser el siguiente.
En NO QUIERO DEUDAS, como abogados expertos en Ley Segunda Oportunidad, trabajamos para que personas como Ana puedan recuperar de nuevo las riendas de su vida y liberarse de sus deudas de forma parcial o total.
Nuestra firma legal agrupa despachos de Madrid, Barcelona, Oviedo, Cáceres y Málaga, pero gracias a las nuevas tecnologías podemos asesorarte en cualquier punto de España.
Si quieres informarte, contarnos tu historia y salir de tu endeudamiento te animamos a llamarnos o contactarnos para resolver sin compromiso todas tus dudas con nuestros abogados.


