Consecuencias de refinanciar una deuda: pros, contras y otras opciones para salir del endeudamiento

Conocer bien las consecuencias de refinanciar una deuda te ayudará a tomar la mejor decisión, porque no siempre es la mejor solución cuando debes dinero.

Es posible que estés pasando una situación económica complicada, debas dinero de diferentes préstamos y veas que no llegas a cumplir con todos los pagos pendientes.

Si estás en una situación así la opción de refinanciar tu deuda puede resultarte muy apetecible, pero OJO porque no es la mejor solución en todos los casos.

Es importante conocer pros y contras y tener un buen asesoramiento financiero para evitar contraer un problema económico mayor del que ya tienes.

Como abogados expertos en Ley de Segunda Oportunidad te recomendamos, antes de optar por una refinanciación de deudas, conocer otras opciones para salir del endeudamiento, como la Segunda Oportunidad.

consecuencias de refinanciar una deuda

Todos sabemos lo complicado y estresante que puede llegar a ser deber dinero.

Muchos particulares, autónomos y empresarios están durante años pagando no uno, sino varios préstamos, haciendo verdaderos esfuerzos para abonar las cuotas mensuales.

Si a esto le unimos la reciente crisis económica o la pandemia que hemos vivido, es fácil imaginar que muchas personas se han encontrado con que no podían asumir el pago de los préstamos contratados.

En este escenario surge la opción de refinanciar la deuda que tienes pendiente, y si estás teniendo problemas para pagar las cuotas es posible que hayas pensado en ello.

La refinanciación consiste, básicamente, en reagrupar en uno solo todos los préstamos que tienes pendientes, pagando una sola cuota al mes más reducida en lugar de varias con unas nuevas condiciones.

Refinanciar NO significa que tu deuda se reduzca o se elimine, sigue siendo la misma, pero vas a seguir pagando durante más tiempo, lo que supone que al final terminarás pagando más dinero que antes de refinanciar tu deuda.

Dicho de otro modo, cada mes vas a pagar una cuota más pequeña, pero durante más tiempo.

Ventajas e inconvenientes de refinanciar una deuda

Como puedes imaginar, optar por refinanciar una deuda va a depender de cada caso, como tus circunstancias económicas, tu capacidad para pagar y otros condicionantes.

Con esto queremos decir que debes pensar y valorar muy bien si te compensa optar por esta solución ante un endeudamiento, porque si no puedes pagar tus deudas esta opción no es la más recomendable.

Los “pros” de refinanciar una deuda

La cantidad que vas a pagar como cuota mensual será menor, lo que te permite hacer frente a los pagos con más tranquilidad.

Sólo vas a tener que pagar una cuota al mes, en lugar de varias por cada préstamo que tenías.

Tener que hacer frente a un solo préstamo te permite organizar mejor tus finanzas, al no tener que pagar cada préstamo con distintos intereses y plazos.

Refinanciando tu deuda puedes obtener una tasa de interés menor comparada con lo que tenías antes, lo que te puede suponer un ahorro a largo plazo.

Puedes ajustar y mejorar las condiciones del préstamo y sus plazos de amortización, para adaptarlo a tus circunstancias económicas y financieras.

Si con la refinanciación haces frente a los pagos del nuevo préstamo en tiempo y forma cumpliendo puntualmente puedes mejorar tu historial crediticio de cara a pedir en el futuro otros préstamos si lo necesitas.

Los “contras” de refinanciar una deuda

El plazo para pagar tu deuda es mayor, lo que significa que estarás durante más tiempo debiendo dinero.

El coste final de la operación es mayor refinanciando tu deuda al incrementarse el plazo de amortización, y vas a pagar más intereses y comisiones.

Probablemente tengas otros costes añadidos derivados de la cancelación de los otros préstamos o posibles penalizaciones por pago anticipado.

En ocasiones puedes encontrarte con una tasa más alta de interés, y si es variable y sube la tasa también aumentará la cuota a pagar.

Si no valoras bien tu capacidad para pagar corres el riesgo de volver a generar más deuda en caso de impagos.

Hay excepciones a la refinanciación de deudas, como ocurre con las deudas con Hacienda y las contraídas con la Seguridad Social, que no pueden refinanciarse.

¿Hasta qué punto entonces merece la pena refinanciar una deuda?

La respuesta a esta pregunta siempre va a ser un “depende”.

Si has decidido refinanciar tus deudas debes tener la capacidad económica suficiente para cumplir con tus nuevas obligaciones de pago.

Esto significa que NO es una opción recomendable si estás en una situación de endeudamiento, porque no podrás pagar las nuevas cuotas y acumularás más deuda de la que ya tenías.

Recuerda que al refinanciar tus deudas no se reducen ni se cancelan, vas a seguir pagando y además durante más tiempo, por lo que al final abonarás una cantidad mayor de la que debías.

Por eso debes asesorarte bien para evitar riesgos y revisar a fondo con ayuda legal los contratos de refinanciación y sus condiciones. 

¿De qué formas puedo refinanciar una deuda?

Al refinanciar tu deuda te obligas a aceptar unas nuevas condiciones que debes cumplir.

Estas nuevas condiciones están relacionadas con las formas de hacer la operación de refinanciación, que suelen ser:

Hacer la refinanciación con el fin de reducir el plazo: en este caso pagas una cuota más elevada, pero terminas antes de pagar tu deuda.

Sólo puedes refinanciar de esta forma si tienes capacidad económica suficiente para hacer frente a los nuevos pagos más elevados.

Hacer la refinanciación con el fin de reducir la cuota a pagar: es el caso más habitual, donde pagas una sola cuota al mes más reducida (aunque pagas durante más tiempo).

Hacer la refinanciación con el fin de unificar varias cuotas en una sola: de esta forma dejas de pagar cuotas distintas y todos tus préstamos se reunifican en uno.

Esta opción te permite organizar mejor tus cuentas, pero recuerda que pagarás un nuevo interés que te supondrá más tiempo pagando cuotas o una cuota mensual mayor.

Hacer la refinanciación para cambiar el tipo de interés a pagar o reducirlo.

Para refinanciar tu deuda puedes elegir hacerlo en la misma entidad bancaria que tienes, acordando unas nuevas condiciones, o acudir a otro banco para hacer la operación.

Recuerda:

En ningún caso estos tipos de refinanciación te reducen o eliminan deuda, sino todo lo contrario: la deuda que tienes pendiente aumenta y en la mayoría de los casos la situación de endeudamiento empeora.

¿Y si decido pedir otro crédito para pagar mis deudas?

Hay deudores que optan por pedir un nuevo préstamo para pagar deudas pendientes.

Por ejemplo, imagina que tienes una deuda de tu tarjeta de crédito y estás pagando unos intereses muy altos, por lo que decides pedir un préstamo para refinanciar esa deuda con un interés menor.

Pues bien, esta opción puede ser una solución en determinados casos, por ejemplo, si no puedes pagar la hipoteca de tu casa, o no pagar determinada deuda te va a suponer abonar unos intereses muy elevados.

Pero refinanciar pidiendo un nuevo préstamo también puede convertirse en una trampa.

Esto es así porque al final lo que estás haciendo es endeudarte de nuevo para pagar otra deuda.

Nuestra recomendación es que tengas muy en cuenta tu capacidad para hacer frente a los pagos.

Si ya estás en una situación de endeudamiento y no llegas a fin de mes, refinanciar no es la solución, y puede costarte meterte en una espiral de deuda muy complicada de resolver.

¿Puedo refinanciar mis deudas si tengo impagos pendientes?

Una situación bastante habitual es pensar en una refinanciación cuando ya tienes deudas impagadas.

Si no estás cumpliendo con tus obligaciones económicas es muy probable que ninguna entidad bancaria quiera refinanciarte la deuda.

Ten en cuenta que ya eres deudor y si estás en situación de insolvencia ningún banco va a confiar en que pagues una nueva refinanciación.

Por otro lado, la operación de refinanciación tiene unos costes y gastos adicionales que hay que pagar (cancelaciones anticipadas, aperturas, honorarios), y difícilmente podrás abonarlos si ya estás en situación de impago.

OJO, por otro lado, a esas empresas que te ofrecen la posibilidad de refinanciar deudas y te dicen que da igual que tengas impagos, porque con toda seguridad te van a cobrar unos intereses muy elevados que siguen sumando para hacer tu deuda mayor.

Frente a las consecuencias de refinanciar una deuda, tienes otra opción mejor: la Ley de Segunda Oportunidad

Refinanciar una deuda casi siempre supone que tienes problemas para pagar de una u otra forma.

Ahora que ya conoces ventajas e inconvenientes, debes tener también en cuenta un mecanismo que te permite liberarte de las deudas cuando no puedes cumplir con tus obligaciones económicas: la Ley de Segunda Oportunidad.

Aunque cada vez es más conocida y utilizada, todavía hay quien se pregunta si es fiable la Ley de Segunda Oportunidad, y la respuesta es rotundamente SÍ.

Para empezar, hay una diferencia clave entre refinanciar una deuda y acogerte a la Segunda Oportunidad:

✅ Cuando optas por refinanciar tu deuda ni se reduce ni se elimina (más bien aumenta como hemos visto).

✅ Cuando te acoges a la Segunda Oportunidad tu deuda se elimina de forma parcial o total, es decir, desaparece y no tienes que pagarla, porque se te perdona o exonera.

Es muy fácil que, si tienes problemas para pagar los préstamos, estés en una situación complicada para pagar otro tipo de deudas.

Cuando has llegado a ese punto de poco o nada te va a servir refinanciar los préstamos que debes, porque al final te va a tocar pagar más de lo que debías antes de la refinanciación.

Por ello cada vez hay más particulares, autónomos y empresarios que deciden acogerse a la Segunda Oportunidad para poder liberarse de sus deudas y empezar una nueva vida desde cero.

Puede que no sepas cómo funciona la Ley de Segunda Oportunidad, un mecanismo legal que nació en 2015, pero se ha ido reformando hasta llegar al momento actual.

Las últimas novedades en la Ley de Segunda Oportunidad, en vigor desde 2022, hacen de esta herramienta un medio más sencillo, menos costoso y más rápido para ayudarte a eliminar en todo o parte las deudas que tienes.

Cada caso de éxito que tramitamos como abogados expertos en Segunda Oportunidad es una nueva esperanza para deudores que, como tú, han tenido un fracaso económico puntual y quieren recuperarse para empezar de nuevo sin deudas.

Nuestra recomendación es que valores muy bien las consecuencias de refinanciar una deuda, y si estás en situación de endeudamiento descartes esa opción y te decidas a utilizar el mecanismo de la Segunda Oportunidad.

NO QUIERO DEUDAS es una firma legal que ha unido a varios despachos de abogados en Madrid, Barcelona, Oviedo, Cáceres y Málaga, dedicados en exclusiva a ayudar a personas como tú a salir de una situación de insolvencia económica.

Nos puedes contactar gratis y nuestros abogados escucharán tu historia para darte una valoración sin compromiso.

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