¿Me pueden reclamar una deuda de mi padre fallecido?

Cuando te preocupa si te pueden reclamar una deuda de tu padre fallecido es porque hay una herencia de por medio y tienes que decidir cómo actuar legalmente.

Perder a un ser querido siempre es un momento difícil, a lo que se añade toda la parte burocrática y de papeleo que hay que gestionar tras el fallecimiento.

Una de las mayores preocupaciones de cualquier hijo en estos procesos es saber si vas a tener que hacerte cargo de las obligaciones económicas pendientes que haya podido dejar tu padre fallecido:

¿Y si hay deudas pendientes que no conozco?

¿Pueden reclamarme los acreedores de mi padre?

¿Cómo tengo que actuar si no puedo o no quiero pagar deudas de mi padre?

Todas estas preguntas están directamente relacionadas con el proceso hereditario que se pone en marcha cuando tu padre ha fallecido.

En este post analizamos como abogados expertos en Ley de Segunda Oportunidad este escenario y qué puedes hacer cuando te encuentras con deudas pendientes de pago.

Me pueden reclamar una deuda de mi padre fallecido

Cuando una persona fallece y tiene deudas pendientes de pago, embargos o procedimientos ejecutivos, la situación afecta a sus herederos.

En este sentido, uno de los mayores temores de cualquier heredero es desconocer si van a tener que hacerse cargo de las deudas que están reclamando los acreedores del fallecido.

Mientras tus padres viven son responsables de las decisiones económicas y patrimoniales que tomen, pero cuando fallecen las deudas, préstamos y créditos pendientes no desaparecen.

Por tanto, la situación es diferente en vida y cuando han fallecido.

Mientras tu padre está vivo, si tienes deudas sus acreedores no van a reclamarte a ti ni te van a embargar, aunque seas hijo de una persona endeudada, porque tú no respondes de las deudas de tu progenitor.

Ahora bien, si tu padre y tú tenéis, por ejemplo, una cuenta corriente donde ambos sois cotitulares, si podría producirse el embargo del saldo de la misma en caso de deudas pendientes de pago, para lo que no influye el hecho de que seáis familia.

La situación cambia cuando tu padre fallece y deja deudas pendientes.

En este sentido el artículo 659 del Código Civil dice que una herencia incluye tanto los bienes y derechos de la persona fallecida como sus obligaciones, que NO se extinguen a su muerte.

Esto significa que las deudas que tenga tu padre fallecido forman parte de esa herencia, es decir, heredas el patrimonio y los bienes de tu padre, pero también las deudas pendientes.

Por tanto, la respuesta a si te pueden reclamar una deuda de tu padre fallecido es SÍ, en el caso de que aceptes la herencia, porque heredas también las obligaciones económicas pendientes de pago.

Por eso antes de aceptar una herencia y para evitar que acabes pagando más de lo que recibes es fundamental comprobar si el valor de las deudas es mayor que el valor de los bienes heredados.

El mayor problema que puedes tener aquí es averiguar si tu padre tenía deudas, lo que puede resultar muy complejo salvo que estuvieras al tanto o tu padre tuviera detalladas sus obligaciones pendientes de pago en algún documento.

¿Qué deudas se heredan?

La herencia de una persona está compuesta por todo su patrimonio, incluyendo tanto los bienes y derechos como las obligaciones y deudas.

Cuando aceptas la herencia te subrogas en la posición de tu padre fallecido y tendrás que responder de todas las deudas no solo con los bienes que heredes, sino también con tu propio patrimonio.

En este sentido todas las deudas se heredan: hipoteca, préstamos personales, créditos con entidades privadas, deuda de la tarjeta de crédito y cualquier otro producto financiero pendiente de pago.

También se heredan las deudas por créditos públicos, como por ejemplo las que tu padre tenga pendientes con la Seguridad Social o con la Agencia Tributaria.

Lo único que no se heredan son los recargos por impago y las sanciones, que tienen carácter personalísimo y por tanto es la persona fallecida quien tiene que pagarlas.

Por ejemplo, si tu padre al fallecer ha dejado una deuda pendiente con la Agencia Tributaria y una sanción derivada de dicha deuda, como heredero asumes la deuda, pero no la sanción.

Opciones para evitar que te puedan reclamar una deuda de tu padre fallecido

Muchos hijos que creen saber todo sobre sus padres se llevan una desagradable sorpresa a su fallecimiento.

De hecho, lo más habitual es que los hijos no conozcan la situación económica real de sus padres hasta que faltan y se enfrentan al proceso hereditario.

Si tu padre ha fallecido dejando deudas debes tener claro que sus acreedores van a estar muy pendientes de lo que hagáis los herederos para reclamar en cuanto puedan las obligaciones pendientes de pago.

Nuestra recomendación es que, si desconoces la situación financiera de tu padre a su fallecimiento, averigües el estado de sus finanzas antes de decidir qué hacer con la herencia.

Para ello puedes consultar esta información en la Central de Riesgos del Banco de España y comprobar si tu padre ha dejado préstamos o deudas sin pagar.

Una vez que sepas si tu progenitor fallecido ha dejado deudas y su cuantía, tienes varias opciones para decidir con la herencia: aceptarla, rechazarla, o aceptarla “a beneficio de inventario”.

Aceptar la herencia

Tu primera opción es aceptar la herencia pura y simplemente, aceptación que puedes hacer bien en documento público o privado.

Esto implica, como ya sabes, que asumes tanto los bienes como las deudas de tu padre fallecido.

Estas deudas puedes pagarlas bien con los bienes heredados o con tu propio patrimonio.

Si tu padre ha dejado pendientes deudas con las Administraciones Públicas, al aceptar la herencia te subrogas en la posición de tu progenitor fallecido y te van a reclamar a ti las obligaciones tributarias pendientes de pago (salvo recargos y sanciones).

OJO si tu padre tenía un seguro de vida contratado y en vigor a su fallecimiento.

El seguro de vida NO se incluye en la masa hereditaria, sino que es una especie de “indemnización” que perciben los beneficiarios de este seguro contratado en su momento por la persona fallecida.

Tanto la herencia como el seguro de vida se recibe cuando fallece la persona, pero la herencia se recibe por la vía de la sucesión, mientras que el seguro de vida se recibe por la vía contractual.

Por ello puedes cobrar el seguro de vida contratado por tu progenitor fallecido si eres beneficiario sin aceptar la herencia.

Ahora bien, para que esto sea así debe quedar perfectamente identificado el beneficiario con su nombre y apellidos.

Si no haces esta especificación y sólo indicas que los beneficiarios son los herederos legales, la indemnización pasaría a ser parte del caudal relicto a repartir entre los herederos, con toda la significación positiva o negativa que ello supone.

Repudiar la herencia

Cuando el volumen de deudas que deja tu progenitor fallecido es superior a la herencia, lo más recomendable es No aceptarla, es decir, rechazarla.

Recuerda que renunciar a la herencia es un acto irrevocable y es total, es decir, renuncias a la totalidad de la herencia, pero a cambio tienes la tranquilidad de que no te van a reclamar ninguna deuda ni obligación de tu padre fallecido.

La repudia de una herencia debe hacerse ante notario según indica el artículo 1008 del Código Civil  y en el plazo establecido para evitar que Hacienda tome la herencia como si fuera una donación a favor de los demás herederos.

Aceptar la herencia a beneficio de inventario

Una solución para evitar que te puedan reclamar una deuda de tu padre fallecido es aceptar la herencia “a beneficio de inventario”.

Esta opción es una forma menos “drástica” de renunciar a la totalidad de la herencia, pero que a la vez evita que puedas arruinarte con las deudas de tu progenitor si superan el valor de la herencia.

También es recomendable optar por esta vía cuando no sabes exactamente cuál es el volumen del caudal hereditario de tu padre fallecido y qué cantidad de deuda hay pendiente de pago.

Esta opción consiste en hacer un inventario de la totalidad del patrimonio de tu progenitor fallecido, incluyendo tanto los bienes a heredar como las deudas y obligaciones económicas sin pagar.

Después se liquidan, lo primero, todas las deudas pendientes con cargo a los bienes de la herencia, es decir, que en ningún momento se pone en peligro tu patrimonio personal.

Si después de haber pagado todas las deudas queda algo de la herencia, eso es lo que recibirías como heredero.

Heredar a beneficio de inventario tiene el inconveniente de que el proceso hereditario se alarga en el tiempo, y puede hacerse ante el Notario o ante un Juez.

La vía judicial te da mayor seguridad porque el Juez va a llamar al procedimiento a todos los acreedores de tu padre fallecido.

El artículo 1010 del Código Civil te permite también pedir la formación del inventario para deliberar antes de decidir entre repudiar o aceptar la herencia.

De esta forma pagas las deudas de tu progenitor fallecido, pero hasta un límite y con el patrimonio heredado, no con tus bienes personales.

Como expertos en situaciones de endeudamiento nuestra recomendación es que optes por aceptar la herencia a beneficio de inventario incluso si sabes que la herencia a percibir es mayor que el volumen de deudas.

De esta forma te aseguras de que en ningún caso vas a tener que asumir esas obligaciones económicas con cargo a tu propio patrimonio.

Nuestra recomendación es que busques siempre asesoramiento legal porque las herencias son complejas y debes tener en cuenta todas las circunstancias antes de decidir si aceptarla o no.

Por ejemplo, si tu padre adquirió una vivienda con una hipoteca y fallece, la deuda hipotecaria también la heredas.

Sin embargo, si el valor de mercado de la vivienda a heredar supera el importe de la deuda hipotecaria pendiente a fecha de su fallecimiento la operación podría ser rentable económicamente.

¿Cómo se paga si me reclaman la deuda de mi padre fallecido?

No es lo mismo que solo heredes tú a que seáis varios los herederos de tu progenitor fallecido.

Si eres el único heredero tú respondes del pago de la totalidad de las deudas y decides si aceptas la herencia, la rechazas o aceptas a beneficio de inventario.

Pero si sois varios herederos las deudas se reparten de la misma forma que se reparten los bienes de la herencia.

Así, si sois tres personas a heredar, cada uno de vosotros tenéis que asumir una tercera parte de la deuda hereditaria.

Resumiendo, tomar la decisión de aceptar o rechazar una herencia no es fácil, sobre todo cuando hay deudas.

Lo importante es saber que de la misma forma que heredas los bienes heredas las obligaciones económicas pendientes de pago de tu progenitor fallecido.

Con ayuda legal especializada puedes aceptar la herencia liquidando las deudas pendientes, y, en cualquier caso, hay muchas formas de acabar con las deudas, como hacer una reunificación o acogiéndote a la Ley de Segunda Oportunidad.

Como abogados expertos en Ley de Segunda Oportunidad sabemos muy bien qué hacer si te encuentras en una situación de insolvencia y podemos ayudarte si te enfrentas a una situación de endeudamiento por una herencia.

NO QUIERO DEUDAS es una firma legal formada por varios despachos en Madrid, Barcelona, Oviedo, Cáceres y Málaga, especialistas en resolver situaciones de endeudamiento y crisis de insolvencia.

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