Deuda mínima para acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad

La Ley de Segunda Oportunidad no establece un importe mínimo para pedirla, pero se recomienda tener deudas como mínimo por una cantidad de entre 5.000 y 10.000 euros.

Esto es, básicamente, para que te resulte rentable acogerte a este mecanismo legal, teniendo en cuenta los costes del proceso legal.

No obstante, cada deudor es diferente, y no hablamos sólo de dinero.

Influye también tus circunstancias personales, tus ingresos, y si tienes más o menos capacidad para cumplir tus obligaciones de pago.

En este artículo despejamos esta duda tan habitual con datos que pueden ayudarte a tener un punto de partida para decidirte a solicitar la Segunda Oportunidad.

Nuestra recomendación como abogados expertos en Ley de Segunda Oportunidad es asesorarte tengas la deuda que tengas, porque podemos ayudarte a valorar todas tus posibles opciones legales.

Deuda mínima Ley Segunda Oportunidad

La mayor o menor deuda que tengas puede ser un problema dependiendo de tus circunstancias personales, económicas, patrimoniales, y tu capacidad de pago.

Por ejemplo, tener una deuda de 15.000 euros para ti puede ser una cantidad imposible de asumir, mientras que otra persona no se preocuparía hasta deber un importe mucho mayor.

Lo que debes pensar es que no se trata sólo de tener una deuda concreta o que sea más o menos importante.

En realidad, tu situación particular y concreta es el punto de partida para valorar tus opciones a la hora de resolver una crisis de insolvencia.

Es cierto que no hay una cantidad mínima a partir de la que puedes solicitar la Ley de Segunda Oportunidad

Pero también es verdad que no te compensa pedirla si debes, por ejemplo, 4.000 euros porque has acumulado una deuda de la tarjeta de crédito.

Un cliente nos planteó esta duda que resolvimos con otras opciones para resolver su situación.

Con esa deuda le recomendamos acudir al banco y negociar un cambio de condiciones para facilitar el pago que incluyera, por ejemplo, una reducción de intereses o una cuota más baja para poder pagar la deuda.

Es decir, aunque no haya una deuda mínima para acogerte a este mecanismo legal, en realidad el límite estaría en la cantidad que te impida hacer frente al pago de las deudas.

Pero, además, debes tener en cuenta también el costo asociado al procedimiento legal.

Si la deuda es pequeña posiblemente puedas pagarla con otras soluciones alternativas, porque los honorarios del proceso de la Segunda Oportunidad podrían superar el importe de la deuda que quieres cancelar.

Dependiendo de tu capacidad de pago y tu situación, tendrás que valorar si te compensa iniciar este procedimiento, siempre que cumplas los requisitos de la Ley de Segunda Oportunidad.

Siempre hay alternativas para resolver tu endeudamiento por cantidades más pequeñas, pero son otras vías más adecuadas para esos casos, en las que también podemos asesorarte.

Quédate con estos datos importantes:

  • El proceso de la Ley de Segunda Oportunidad puede ser la mejor opción cuando tienes deudas por un importe que no puedas asumir.
  • Si debes poco dinero hay otras opciones que pueden ayudarte a resolver tu endeudamiento: renegociar la deuda, reestructurarla, y otras soluciones.
  • Aunque el importe de tu deuda sea menor, lo mejor que puedes hacer es asesorarte antes de que siga creciendo para evitar acumular más pagos pendientes.

¿Con qué cantidad de deuda puedo acogerme a la Ley de Segunda Oportunidad?

Cada deudor es diferente, y no hay un criterio absoluto a la hora de determinar qué nivel de endeudamiento es el adecuado para solicitar la Segunda Oportunidad.

No obstante, podemos dejarte unas “pistas” que pueden ayudarte a valorar tu situación económica y qué nivel de riesgo de llegar a la insolvencia puedes tener.

Uno muy importante es tu capacidad de pago.

Puede que te preguntes si puedes acogerte a la Ley de Segunda Oportunidad si tienes ingresos, y la respuesta es afirmativa.

Es decir, da igual que ganes mucho o poco, lo que importa es si puedes pagar tus deudas y a la vez cubrir tus necesidades básicas y vivir.

Si tienes una deuda pequeña, pero los intereses y recargos aumentan y sigues sin pagar, la deuda va a crecer y puede llegar a una cantidad importante.

Si hablamos de cantidades concretas, hasta los 5.000-6.000 euros de deuda posiblemente haya otras opciones viables para poder pagar y no te compense solicitar la Segunda Oportunidad.

Si ya debes una cantidad mayor, como pueden ser 15.000 euros, habrá que valorar las alternativas que tienes y si puede o no compensarte.

A partir de los 20.000-25.000 euros de deuda es conveniente buscar una solución urgente porque es fácil que te vayas endeudando con más rapidez.

Insistimos: todo va a depender de tu situación, y la clave es, debas la cantidad que debas, saber a partir de qué importe te va a resultar imposible hacer frente a los pagos.

Aunque es un criterio sobre todo cuantitativo, la realidad es que cuanto mayor sea la deuda más dificultades tendrás para pagar y la situación se irá complicando más.

¿Conviene intentar resolver las deudas por mi cuenta antes de la Ley de Segunda Oportunidad?

Uno de los grandes errores que vemos en muchos de nuestros clientes es que aguantan mucho tiempo antes de decidirse a actuar.

En la mayoría de los casos piensan que por si mismos van a poder “tapar los agujeros” para no endeudarse más, y cometen errores como pedir nuevos préstamos para pagar los créditos pendientes o abusar de la tarjeta de crédito.

La Ley de Segunda Oportunidad funciona, y es un mecanismo completamente legal, pero tú eres quien debe decidir resolver la situación.

Por eso siempre insistimos en lo importante que es consultar tu caso en el momento que veas que no puedes pagar tus deudas y que, además, la situación va a empeorar si no pones solución.

Estos son algunos datos de “alarma” que van a indicarte la necesidad de actuar rápido:

  • Si tienes préstamos pendientes y llevas meses pagando sólo intereses.
  • Si tienes varios embargos.
  • Si no puedes cubrir tus necesidades básicas, vivir, y, además, pagar tus deudas.
  • Si has generado deudas nuevas para pagar otras que ya tenías.

 

En resumen, no te quedes con dudas y tampoco esperes a intentar resolver por tu cuenta una situación de endeudamiento que no vas a poder controlar.

Es preferible siempre asesorarte, valorar tus opciones legales, y si la Ley de Segunda Oportunidad encaja, aprovechar sus beneficios para cancelar tus deudas y empezar de nuevo.

Preguntas frecuentes sobre la deuda mínima en la Ley de Segunda Oportunidad

Aquí recogemos algunas de las preguntas que nos hacen muchos particulares, autónomos y empresarios sobre la deuda mínima para pedir la Segunda Oportunidad.

Habría que analizar cómo te afecta esa deuda, y si puedes pagarla o no siempre y cuando cubras tus necesidades económicas básicas.

Si no tienes capacidad económica y la previsión es que no vas a poder pagar la deuda aumentará, por lo que hay que valorar si te interesa la Segunda Oportunidad o acudir a otras opciones como una refinanciación. 

Esta situación es muy habitual, pero puedes estar en insolvencia pese a trabajar y tener ingresos.

Si con esos ingresos no puedes pagar tus gastos cotidianos (alquiler, agua, luz, comida) y cumplir también tus obligaciones de pago, está claro que no tienes capacidad económica y te vas a seguir endeudando.

Es posible acogerse a la Segunda Oportunidad en casos así, y valorar qué opción te interesa más de las que ofrece este mecanismo legal.

Por ejemplo, podrías cancelar parcialmente tus deudas conservando tu patrimonio y haciendo un plan de pagos que es más fácil cumplir si tienes ingresos.

Los autónomos son un colectivo vulnerable, y es muy fácil que tengas deudas con proveedores y deudas con Hacienda o la Seguridad Social, por lo que si ya debes 15.000 o 20.000 euros debes actuar con rapidez.

Mucho cuidado con tus obligaciones tributarias porque los recargos, sanciones e intereses de demora que te ponen por no pagar pueden multiplicar las deudas rápidamente.

La Ley de Segunda Oportunidad para autónomos tiene muchas ventajas empezando porque protege de forma especial los bienes relacionados con tu actividad profesional para que puedas seguir trabajando.

La respuesta es SÍ, podemos valorar tu situación y ayudarte a buscar vías alternativas para no endeudarte más y cumplir con los pagos que tienes pendientes.

Para resumir, recuerda siempre que no debes esperar a llegar a una situación económica límite.

Cuanto más tiempo esperes es peor, por eso debes ser realista y poner soluciones para que las deudas no sigan creciendo.

No olvides que lo importante no es que debas más o menos dinero, sino valorar tu capacidad para pagar: si no puedes, hay que actuar de inmediato.

En NO QUIERO DEUDAS podemos ayudarte sea cual sea tu situación de endeudamiento, con la Segunda Oportunidad o buscando otras opciones más apropiadas para ti.

Somos la rama especializada en Ley de Segunda Oportunidad de FAVE LEGAL, nuestra empresa matriz, con un equipo de abogados y economistas expertos en insolvencia que te ayudan a resolver problemas de endeudamiento.

Además de contar con despachos físicos en Madrid, Barcelona, Cáceres, Oviedo y Málaga asesoramos y llevamos procesos de insolvencia y crisis económicas en toda España.

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Manuel M. Martín

Licenciado en Derecho por la Universidad de Extremadura, desde 1988 ejerzo como abogado (Colegiado nº 84.492), primero desde mi despacho en Trujillo (Cáceres), y a partir de 2005, cuando nace FAVE LEGAL, con despacho abierto también en Madrid.

Socio fundador de NO QUIERO DEUDAS, la rama especializada en Segunda Oportunidad de FAVE LEGAL, una firma de abogados y economistas desde la que prestamos servicios en toda España ayudando a resolver crisis de endeudamiento e insolvencia, con despachos abiertos en Madrid, en Barcelona, Oviedo, Cáceres y Málaga.